El sol, tu fototipo y factores solares

Junto con el Verano viene el sol y ahora con vacaciones y puentes nos vamos a la playa o simplemente nos asoleamos en una alberca o una parrillada, sin embargo el cáncer de piel esta a flor de piel, valga la redundancia, y necesitamos saber nuestro fototipo para saber que factor de protección solar usar y prevenir cualquier mal cutáneo.
Determina tu fototipo
Tu fototipo es la capacidad de tu piel para asimilar las radiaciones solares y se conoce en función al tipo y pigmentación de tu piel (reflejo de nuestra predisposición genética), el color de tu cabello natural y tu propensión a las quemaduras o al bronceado.
Por ello, es muy importante saber de antemano cuál es nuestro fototipo, pues asà podremos elegir de manera adecuada qué factor de protección solar es el que necesitamos utilizar, asà como las precauciones especiales que debemos guardar a la hora de tomar el sol, el tiempo máximo que debemos exponernos, etc.
Existen seis fototipos de piel diferentes en función a las variables piel, pigmentación, pelo y sensibilidad cutánea al sol:
- Fototipo I: Se da en personas que tiene un color de pelo natural rubio o pelirrojo, ojos claros, ya sean verdes o azules, y una piel muy pálida. Los integrantes de este grupo suelen quemarse con mucha facilidad durante sus exposiciones al sol y, por ello, son los que más cuidados precisan tomar y quienes deben usar los cosméticos solares con la máxima protección.
- Fototipo II: A este grupo pertenecen aquellas personas que tienen la piel clara y a menudo salpicada con pecas, los ojos azules o castaños y el pelo, de nuevo, rubio o pelirrojo. Suelen quemarse también con facilidad, sin embargo, pueden llegar a broncearse lentamente, llegando a adoptar un tono levemente moreno, casi imperceptible en la mayorÃa de los casos. Necesitan utilizar productos con protección solar muy alta.
- Fototipo III: Se trata de un grupo integrado por personas que presentan pelo rubio o castaño claro, ojos que pueden ser verdes o marrones y un tono de piel clara en invierno pero que se broncea en verano. A veces, si no toman precauciones o se toma el sol durante demasiado tiempo, pueden quemarse, pero en la mayorÃa de los casos suelen ponerse morenos tras sus exposiciones solares. No obstante, deben usar una protección solar alta.
- Fototipo IV: Las personas que se engloban dentro de esta tipologÃa son aquellas que tienen el pelo castaño oscuro, los ojos marrones y la piel, de por sÃ, morena. No suelen tener problemas para broncearse, y su piel adopta una tonalidad dorada con facilidad. Sólo se queman si están mucho tiempo tomando el sol, pero eso no significa que no tengan que usar protector solar, con un SPF normal, en este caso.
- Fototipo V: Quienes se encuentran dentro de este grupo, son personas que tienen la piel oscura, al igual que los ojos, y el pelo de color negro. Se broncean con muchÃsima facilidad y no es necesario que se expongan mucho al sol para estar morenos. Es muy raro que se quemen, y esto sólo ocurre cuando están expuestos a las radiaciones solares de una manera excesiva. Sin embargo, ellos también necesitan usar protección solar, normal o baja, sobre todo en las horas centrales del dÃa.
- Fototipo VI: Las personas de raza negra son las que nutren este grupo. Sus pieles son muy oscuras, al igual que su cabello y ojos. Es casi imposible que se quemen, pues tienen una piel muy pigmentada, aunque deben evitar la exposición al sol sin protección, pues las radiaciones, aunque no les produzcan daños externos, también son nocivas.
Los productos de protección solar son productos cosméticos con una eficacia cientÃficamente probada a la hora de evitar las quemaduras solares y los daños derivados del envejecimiento cutáneo, asà como proteger frente a la inmunodepresión inducida por la luz, y prevenir la aparición de ciertos tipos de carcinomas de piel.
Los protectores quÃmicos solares deben ser eficaces no sólo frente a los rayos UVB, causantes de las quemaduras y los eritemas cutáneos por la sobreexposición solar, sino también frente a las radiaciones UVA, que aceleran el envejecimiento prematuro de la piel.
Sin embargo, por muy buenos o eficaces que sean estos cosméticos, no son capaces de garantizar una protección total frente a los rayos ultravioletas (UV) ni filtrar por completo estas nocivas radiaciones.
No obstante, si bien los protectores solares no hacen milagros, se hace imperativo un uso adecuado de los mismos, aplicándolos de manera diaria, repetida, uniforme y en la cantidad adecuada (2 mg/cm2, es decir, seis cucharitas de café para un cuerpo adulto) antes y durante cualquier exposición al sol.
El FPS se determina de acuerdo al tiempo que tardes sin protección sin quemarte, es decir, si según las caracterÃsticas de mi piel me quemo en 10 min. bajo exposición solar necesitaré un factor de protección solar 6 para protejerme durante una hora. Por lo que entre más tiempo esté expuesta al sol, mayor tendrá que ser el FPS que me aplique.
Es importante saber que los rayos UV, UVA y UVB están en todos lados en donde haya luz natural, por lo que no es necesario ir a la playa o estar al aire libre para usar un buen producto con un FPS adecuado a mi fototipo.














