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Oct 21
Ahora que empieza la temporada Otoño-Invierno se va nuestra oportunidad de tomar el sol, más no por ello debemos de renunciar a lucir bronceadas, o al menos con un poco de color, sin exponernos a las inclemencias del tiempo.
Mi consejo: aplícate un autobronceador casero:
1.- Hierve 4 bolsitas de té negro en medio litro de agua.
2.- Añádele unas cucharaditas de aceite de almendras.
3.- Añádele un poco de vaselina.
Cuando todo esté bien mezclado y se enfríe, aplícatelo sobre la piel como si fuera una crema y así lucirás un precioso tono de piel y además la mantendrás hidratada.
Jul 22

La llegada del calor y la ropa de verano ponen en evidencia las curvas de nuestro cuerpo, y entonces muchas personas deciden adelgazar unos kilos siguiendo dietas que han leído en revistas o que otras personas les han recomendado.
Según un estudio realizado por la Fundación ABB, entidad especializada en la prevención de Trastornos de Conducta Alimentaria como la anorexia o la bulimia, un 40% de las enfermas iniciaron su proceso de adelgazamiento probando algunas de las denominadas ??dietas de verano?.
Durante los meses de calor los cánones de belleza sociales aun son más impactantes, especialmente entre los colectivos jóvenes, por eso muchas personas deciden tontear con algunas dietas que se presentan como milagrosas.
Cuando no se puede lucir un supuesto cuerpo de diez en la playa, cuando la seguridad personal se basa en el aspecto físico y cuando se recibe el mensaje social ??más delgada estás más guapa?, muchos chicas y chicos obsesionados por adelgazar unos kilos antes del verano acaban adquiriendo algún trastorno alimenticio.
Muchas de estas dietas de adelgazamiento, que pueden parecer inofensivas, son muy corrosivas para la salud y el cuerpo. De hecho, muchas de estas propuestas de adelgazamiento no siguen las pautas mínimas de una dieta equilibrada y a menudo se realizan sin ningún tipo de control médico llevándose a extremos enfermizos.
Cuando llega el calor y la ropa de invierno se va, muchos padres, familiares o amigos se dan cuenta de la delgadez de alguna persona próxima y reconocen algunos síntomas de una posible anorexia: obsesión por dietas, consumo abusivo de productos dietéticos, control de las calorías de todos los alimentos, evitar comidas familiares, ayunos continuos y costumbre de desmenuzar los alimentos.
Lo más recomendable en estos casos es consultar a especialistas si se observan actitudes raras con la comida, cambios de carácter u oscilaciones inexplicables en el peso. Actual y desafortunadamente, acuden al médico entre 3 y 8 años después de contraer la enfermedad, cuando los daños ya pueden haberse convertido en crónicos. Por eso es tan importante una detección precoz.
Pega estos consejos en la puerta de tu refri y síguelos fielmente. Podrás perder kilos al vigilar mejor tu apetito.
1. Acuérdate de mantenerte hidratada.
Si tomas un vaso de agua con el zumo de medio limón al levantarte no retendrás líquidos y ayudarás a tu organismo a eliminar toxinas. Luego, tener siempre a mano una botella de agua te animará a dar frecuentes tragos que te mantendrán hidratada y te ayudarán a controlar el apetito. Dos litros al día (incluida sopas, tés, jugos…) es suficiente.
2. Desayuna siempre.
Mucha gente cree que saltarse comidas adelgaza. Sin embargo, varios estudios han comprobado que quien se salta el desayuno tiene mayor riesgo de obesidad y diabetes que quien desayuna a diario. Debes incluir proteínas magras (huevo, jamón, queso fresco, yogur descremado…), carbohidratos ricos en fibra (pan o cereales integrales), vitaminas (frutas y jugos) y pequeñas cantidades de grasas saludables (nueces o almendras). Aquí tienes tres opciones:
? Cereales integrales con fresas y yogurt descremado; tres nueces y té o café con leche descremada.
? Manzana con queso fresco, seis almendras, pan tostado integral con miel y té o café con leche descremada.
? Tortilla francesa (con un hilo de aceite) sobre pan tostado integral. Plato de piña o de uvas y té o café con leche descremada.
3. Empieza todas las comidas con una ensalada verde.
Si lo haces, acabarás tomando menos calorías. ¿Por qué? La lechuga, las espinacas, los berros… tienen mucho volumen y pocas calorías, y obligan a masticar, por lo que sacian el apetito. Eso sí, no te pases con los aderezos: prepara la vinagreta en un plato a parte y pon sólo la necesaria. Y si prefieres la cuchara, empieza con una sopa, que tiene más de un 80% de agua.
4. Vigila tu índice glucémico.
El índice glucémico (IG) indica la rapidez con la que un alimento rico en carbohidratos (cereales, legumbres, patatas, azúcares…) aumenta los niveles de glucosa en sangre. ¿Por qué es importante ese dato? Porque los alimentos con IG alto favorecen el aumento de peso y cuanto más bajo es el IG más tiempo nos sentimos saciadas. La glucosa (azúcar) tiene un IG de 100. Menos de 50 (la mayoría de las frutas y verduras) se considera bajo; de 50 a 70 (legumbres) es medio y más de 70 es un nivel alto.
? ¿Cuáles son los alimentos con IG más alto? Los elaborados con harinas blancas (pan, galletas, pasteles…), el arroz blanco; el azúcar y las golosinas, las patatas…
? ¿Se puede reducir el índice glucémico de un alimento? Sí: mete fibra (verduras) en el plato. Reducirás el IG de un arroz blanco si lo haces con la misma cantidad de verduras y el de una patata cocida si la tomas con un bol de judías verdes.
5. No olvides tus dos manzanas cada día.
Es una fabulosa fuente de pectina (fibra soluble), que aporta sensación de saciedad. Según un estudio norteamericano, cinco gramos de pectina mantienen satisfecha a una persona durante cuatro horas. Además, ayudan a combatir el estreñimiento, eliminan toxinas, perfuman el aliento y protegen el pulmón.
6. Apúntate al yogurt descremado.
Se ha comprobado que, con el mismo tipo de dieta, quienes toman tres yogures descremados al día (como parte del total de calorías) pierden más peso y grasa que las que sólo reducen calorías. El calcio inhibe la producción de células adiposas y acelera el metabolismo de las grasas.
7. Siéntate menos tiempo a ver la televisión.
Cuanta más televisión ves, más calorías ingieres. Sacrificar ese programa que no te gusta y dar un paseo antes de cenar te evitará visitas al refri, te calmará el apetito y el estrés y te ayudará a dormir.
May 6
¿Crees que eres saludable por estar tan delgada? ¡Error! ¿Qué por qué? Simple, la grasa acumulada en torno a órganos vitales es más peligrosa que la que tenemos bajo la piel.
Los culpables: las dietas poco equilibradas y la inactividad física adicionada a una vida “toxica” (alimentos artificiales, alcohol, cigarro, drogas…), aunque los genes también tienen mucho que ver.
Un índice de masa corporal promedio, o por debajo de él, ya no es un indicador de salud, todo depende de la correcta “composición corporal” de las personas.
Esta se puede ver en una resonancia magnética, que refleja dónde se acumula la grasa corporal en el organismo de las personas. Hay casos que indican muy poca grasa subcutánea, pero más de tres litros acumulados en torno al corazón, hígado, páncreas e incluso entre las fibras musculares, en donde idóneamente debe haber un litro.
Ese exceso de grasa visceral aumenta significativamente el riesgo de padecer enfermedades coronarias, hipertensión, diabetes 2 y muchos tipos de cáncer, entre ellos los de mama y colon. De hecho, es peor para la salud que esa otra grasa, más antiestética y visible, que acumulamos bajo la piel.
A estos ??falsos delgados? se les denomina por sus siglas en inglés TOFI ??thin inside, fat ouside?. Ya que su grasa ??invisible?, acumulada en torno a las vísceras, envía mensajes químicos capaces de producir respuestas inflamatorias y conducir a la resistencia a la insulina, la diabetes y enfermedades cardiovasculares, entre otras patologías.
VIDA T?XICA
La causa de ese exceso de grasa visceral está en estilos de vida que combinan poco o nulo ejercicio con dietas con muy pocas calorías, que provocan pérdida de peso, pero favorecen la acumulación de grasa en el interior del organismo. Harinas blancas, azúcares, grasas saturadas o trans y aditivos artificiales… aunque también nuestros propios genes actúan en nuestra contra, ya que también tienen que ver con la forma en que acumulamos grasa en nuestro organismo.
RESONANCIA MAGN?TICA
??La tecnología de resonancia magnética demuestra que la apariencia física puede ser engañosa, comentan los investigadores de la sección de Imágenes Moleculares del Consejo de Investigación Medica del Imperial College. Sus estudios, que han generado grandes titulares en toda la prensa mundial, revelan cómo modelos de alta costura pueden tener más grasa acumulada en torno a los órganos internos que personas con los más altos índices de masa corporal.
De hecho, imágenes tomadas a luchadores de sumo japoneses con índices de masa corporal de hasta 56 mostraban muy poca grasa interna… Aunque consumían hasta 5.000 calorías al día, vimos que tenían tasas bajas de colesterol, poca resistencia a la insulina y bajos niveles de triglicéridos. Su grasa estaba almacenada bajo la piel y, en contra de lo que muchos pensaban, tenían muy poca grasa visceral?.
OJO HOMBRES
Los hombres suelen acumular más grasa visceral que las mujeres (45% mujeres contra 60% hombres), a pesar de que las mujeres tienen 37 litros de grasa corporal frente a 30 litros en los hombres. Estos 7 litros de sobra por lo general se acumulan en muslos y caderas y favorecen a tener un menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes, contrariamente a quien acumula su grasa en la zona del abdomen y la cintura.
¡ACTÍVATE!
Las personas que son obesas pero tienen una activa física mínima con una periodicidad diaria tienen menor riesgo de desarrollar cualquier tipo de enfermedad cardiovascular e incluso de diabetes que individuos que son delgados pero que se mantienen inactivos, ya que los primeros almacenan la grasa corporal bajo la piel y los otros en torno a los órganos internos.
TOMA CONCIENCIA
Piensa en la grasa corporal como un órgano: tiene un papel esencial en la producción de hormonas y otras sustancias químicas que afectan al estado de ánimo, la capacidad para pensar con claridad, e incluso, las posibilidades de reproducción en la mujer.
El problema es que las dietas hipercalóricas y el estilo de vida pasivo rebasan los requerimientos alimenticios necesarios, hace miles de años, servían para atender necesidades en periodos de hambruna, pero hoy, el organismo ??no sabe qué hacer? con ese exceso de calorías acumuladas en forma de grasa que nunca llegan a utilizarse.
Las consecuencias que tiene esta situación son enfermedades GRAVES E INCURABLES como la diabetes, la hipercolesterolemia, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer.
Apr 22
Junto con el Verano viene el sol y ahora con vacaciones y puentes nos vamos a la playa o simplemente nos asoleamos en una alberca o una parrillada, sin embargo el cáncer de piel esta a flor de piel, valga la redundancia, y necesitamos saber nuestro fototipo para saber que factor de protección solar usar y prevenir cualquier mal cutáneo.
Determina tu fototipo
Tu fototipo es la capacidad de tu piel para asimilar las radiaciones solares y se conoce en función al tipo y pigmentación de tu piel (reflejo de nuestra predisposición genética), el color de tu cabello natural y tu propensión a las quemaduras o al bronceado.
Por ello, es muy importante saber de antemano cuál es nuestro fototipo, pues así podremos elegir de manera adecuada qué factor de protección solar es el que necesitamos utilizar, así como las precauciones especiales que debemos guardar a la hora de tomar el sol, el tiempo máximo que debemos exponernos, etc.
Existen seis fototipos de piel diferentes en función a las variables piel, pigmentación, pelo y sensibilidad cutánea al sol:
- Fototipo I: Se da en personas que tiene un color de pelo natural rubio o pelirrojo, ojos claros, ya sean verdes o azules, y una piel muy pálida. Los integrantes de este grupo suelen quemarse con mucha facilidad durante sus exposiciones al sol y, por ello, son los que más cuidados precisan tomar y quienes deben usar los cosméticos solares con la máxima protección.
- Fototipo II: A este grupo pertenecen aquellas personas que tienen la piel clara y a menudo salpicada con pecas, los ojos azules o castaños y el pelo, de nuevo, rubio o pelirrojo. Suelen quemarse también con facilidad, sin embargo, pueden llegar a broncearse lentamente, llegando a adoptar un tono levemente moreno, casi imperceptible en la mayoría de los casos. Necesitan utilizar productos con protección solar muy alta.
- Fototipo III: Se trata de un grupo integrado por personas que presentan pelo rubio o castaño claro, ojos que pueden ser verdes o marrones y un tono de piel clara en invierno pero que se broncea en verano. A veces, si no toman precauciones o se toma el sol durante demasiado tiempo, pueden quemarse, pero en la mayoría de los casos suelen ponerse morenos tras sus exposiciones solares. No obstante, deben usar una protección solar alta.
- Fototipo IV: Las personas que se engloban dentro de esta tipología son aquellas que tienen el pelo castaño oscuro, los ojos marrones y la piel, de por sí, morena. No suelen tener problemas para broncearse, y su piel adopta una tonalidad dorada con facilidad. Sólo se queman si están mucho tiempo tomando el sol, pero eso no significa que no tengan que usar protector solar, con un SPF normal, en este caso.
- Fototipo V: Quienes se encuentran dentro de este grupo, son personas que tienen la piel oscura, al igual que los ojos, y el pelo de color negro. Se broncean con muchísima facilidad y no es necesario que se expongan mucho al sol para estar morenos. Es muy raro que se quemen, y esto sólo ocurre cuando están expuestos a las radiaciones solares de una manera excesiva. Sin embargo, ellos también necesitan usar protección solar, normal o baja, sobre todo en las horas centrales del día.
- Fototipo VI: Las personas de raza negra son las que nutren este grupo. Sus pieles son muy oscuras, al igual que su cabello y ojos. Es casi imposible que se quemen, pues tienen una piel muy pigmentada, aunque deben evitar la exposición al sol sin protección, pues las radiaciones, aunque no les produzcan daños externos, también son nocivas.
Los productos de protección solar son productos cosméticos con una eficacia científicamente probada a la hora de evitar las quemaduras solares y los daños derivados del envejecimiento cutáneo, así como proteger frente a la inmunodepresión inducida por la luz, y prevenir la aparición de ciertos tipos de carcinomas de piel.
Los protectores químicos solares deben ser eficaces no sólo frente a los rayos UVB, causantes de las quemaduras y los eritemas cutáneos por la sobreexposición solar, sino también frente a las radiaciones UVA, que aceleran el envejecimiento prematuro de la piel.
Sin embargo, por muy buenos o eficaces que sean estos cosméticos, no son capaces de garantizar una protección total frente a los rayos ultravioletas (UV) ni filtrar por completo estas nocivas radiaciones.
No obstante, si bien los protectores solares no hacen milagros, se hace imperativo un uso adecuado de los mismos, aplicándolos de manera diaria, repetida, uniforme y en la cantidad adecuada (2 mg/cm2, es decir, seis cucharitas de café para un cuerpo adulto) antes y durante cualquier exposición al sol.
El FPS se determina de acuerdo al tiempo que tardes sin protección sin quemarte, es decir, si según las características de mi piel me quemo en 10 min. bajo exposición solar necesitaré un factor de protección solar 6 para protejerme durante una hora. Por lo que entre más tiempo esté expuesta al sol, mayor tendrá que ser el FPS que me aplique.
Es importante saber que los rayos UV, UVA y UVB están en todos lados en donde haya luz natural, por lo que no es necesario ir a la playa o estar al aire libre para usar un buen producto con un FPS adecuado a mi fototipo.
Mar 11

En las mujeres los kilos de más suelen alojarse con facilidad en zonas estratégicas como caderas, nalgas y muslos. Todas sabemos lo difícil que es desalojar la grasa de estas zonas, así que nos lanzamos a probar cualquier producto o tratamiento que nos ofrezca acabar con ella. Es aquí donde aparecen en escena las cremas reductoras, adelgazantes o quemagrasas , cuya publicidad ofrece resultados rápidos, sorprendentes y casi milagrosos.
No obstante, aunque mucho se ha dicho y escrito sobre las bondades de las cremas reductivas, quizá te preguntes qué hay de verdad en ellas, ¿realmente funcionan? o si simplemente un engaño y un negocio redondo para sus fabricantes, pues muchas de ellas suelen tener precios super elevados.
Las cremas reductivas existen en diferentes presentaciones: lociones, cremas, geles, ampollas, sprays y hasta parches que son de aplicación localizada para reducir volumen de grasa. Muchos de los ingredientes comunes que contienen son: cafeína, centella asiática, algas, Ginkgo Biloba, cromo, vitaminas y antioxidantes. Algunos como la cafeína, aumentan la circulación del área donde es aplicada.
Se dice que los activos contenidos en estos tratamientos, frenan la capacidad del tejido adiposo al momento de fabricar lípidos y además contribuyen a degradar las reservas de los azúcares y los cuerpos grasos, sin embargo esto no ha sido comprobado totalmente.
Aunque las cremas reductivas pueden contribuir a eliminar la grasa de las zonas rebeldes no son milagrosas en sí mismas, los resultados dependen de los cambios que realices en tu alimentación y actividad física. En otras palabras, las cremas reductivas NO HACEN MILAGROS pero ??ayudan? cuando las combinas con dieta y ejercicio.
Según algunos expertos en cosmética, los resultados de las cremas reductivas suelen notarse al cabo de unos quince días de uso continuo y recomiendan que es importante elegir el momento del día indicado para aplicarlas, para optimizar así sus efectos. Por ejemplo puede resultar más efectivo aplicarlas antes de hacer ejercicio.
Aunque la mayoría de las cremas reductivas no dañan a la salud, están contraindicadas en mujeres embarazadas o que están amamantando, pues los activos de éstas pueden traspasar la placenta.
En fin si lo que deseas es eliminar la grasa de ciertas áreas de tu cuerpo, las cremas reductivas no son la solución milagrosa a tu problema, es mejor seguir una dieta de adelgazamiento personalizada, combinada con un programa de ejercicios adecuado o recurrir a otro tipo de tratamientos estéticos como la liposucción.
Comunícate con nosotros! Escribe a elizabeth@selfimagen.com y te ayudaremos a elaborar un plan de acuerdo a tus características físicas para que bajes de peso y tengas un cuerpo de 10.