Limpieza exhaustiva
No hay nada mejor que poner un poco de orden a tu alrededor para aclarar las ideas y darle un nuevo aire a tu belleza, a tu casa y a tu imagen en general. Dedica un fin de semana a cada cosa y verás lo bien que te sentirás contigo mismo.
Limpieza a tu armario de productos de belleza
Es hora de sacar todas esas cremas que vamos almacenando en el armario del baño e ir repasándolas una por una.
• Los productos que se estropean antes de los 30 meses sin estar abiertos tienen el número y la letra M. El número se refiere a la cantidad de meses que el producto permanece en buen estado después de abierto.
• Desecha todos esos productos que están caducados y los que no lo estén, límpialos y ordénalos.
• A lo mejor ya no utilizas algún producto porque no te gusta, o porque no te funciona. Contempla la
posibilidad de guardarlo para un futuro uso, o si sabes que no vas a usarlo ¡tíralo! Haz una nota mental de que la próxima vez que compres un producto, antes debes asegurarte de que lo necesitas para evitar tirar el dinero.
• Ve ordenando todas tus cremas faciales también. Si te es posible, intenta colocarlas en una cestita o en un armario donde te sean accesibles, para que por las mañanas no pierdas tiempo en buscarlas.
• Desecha todas las que no utilizas ya, y por supuesto, las que están caducadas.
• Recuerda que lo importante es la calidad del producto (independientemente de su precio; ya sabes que hay productos muy accesibles de excelente calidad) y no la cantidad de productos que tienes en el baño.
• Una vez has ordenado tu baño, verás cómo te es más fácil hacer tus rituales de limpieza y tratamiento.
Limpieza a tu armario de ropa
Ordenar y limpiar tu armario, además de ayudarte a vestirte mejor y más rápido por la mañana, te dará una satisfacción tal ¡que te sentirás como nueva!
• Saca toda la ropa del armario (sí toda) y empieza a hacer montones:
El montón que nunca te pones: Esta ropa es hora de que la dones o la guardes en el desván.
El montón de ropa fuera de temporada: Guarda esta ropa en una maleta o en una caja, no ocupes tu armario con ropa que no usas porque hace demasiado frío o calor. Si la guardas cuando llega la nueva temporada será como tener un armario nuevo.
El montón que tienes que arreglar: O coser, o planchar, o llevar a la tintorería. Aquí entran todas esas piezas de ropa que no te pones porque les pasa algo.
El montón que ya no te gusta: Ponlo en el montón de ropa para tirar o regalar o en el montón para guardar si piensas que en el futuro cambiarás de opinión.
• Haz lo mismo con tus zapatos, accesorios y complementos en general. No tengas piedad a la hora de deshacerte de las prendas que ya no usarás. Sabrás cuales son porque tienes más de un año sin usarlas.
• Una vez realizado lo anterior, es hora de limpiar el armario por dentro. Pon unas bolsitas de lavanda o de algún ambientador natural para dar ese toque florar a toda tu ropa. Evita los ambientadores
sintéticos y elige unas ramitas o saquitos con ingredientes naturales.
• Ya estás lista para sacar la ropa de temporada e ir colocándola. Aprovecha que está todo limpio para ordenar todo de forma que te resulte fácil acceder a la ropa.
Limpieza de tu espacio de descanso y recreación
Sacude, barre y trapea; lava las ventanas y cortinas, deshecha los adornos que se vean viejos y reemplazálos por algo más moderno y que vaya con la temporada o con tu estilo. Retira las alfombras de invierno. Si puedes, añade un par de cojines con motivos y, sobre todo, ¡pon flores! No hay nada mejor para animar tu hogar y a ti misma que con un ramo de flores.
Limpieza interior
Y por fin, nos ocupamos de la limpieza interior y de cómo con la alimentación correcta, e incluyendo o deshaciéndote de algunos alimentos, puedes purificar y limpiar tu organismo.
Verás cómo no sólo tu piel resplandece, sino que te sientes más vital y energética.
Entre los órganos principales que ayudan a mantener limpio el interior de nuestro cuerpo, se encuentran:
• Los pulmones
• El hígado y los riñones
• La piel
Cada uno de ellos realiza una función específica y muy importante, para que tu cuerpo elimine las impurezas y toxinas. Pero también es importante ayudar a estos órganos a funcionar mejor. Estos son algunos consejos:
Tus pulmones: La mucosa de los pulmones hace que partículas como el polvo, y otros elementos no deseados, se adhieran para llevarlos así hacia la boca a través de la tos. De manera que cuando tosemos, expulsamos estas toxinas fuera de nuestro cuerpo.
Aprovecha el fin de semana para respirar limpio, si tienes tos, ¡tose! no te quedes con ello dentro. Ya sabes que fumar daña tus pulmones, otra buena razón para dejarlo.
Tu piel: La piel es un órgano increíble. Nos protege del frío y del calor, de las agresiones externas, nos ayuda a regular nuestra temperatura y ayuda a protegernos de bacterias que
hay a nuestro alrededor. La piel muchas veces se considera como el tercer riñón. A través del sudor, expulsa residuos indeseados, como exceso de toxinas, sustancias tóxicas, etc. Mantenla limpia, exfoliada e hidratada.
Tú hígado y riñones: El hígado filtra nuestra sangre y elimina y neutraliza las toxinas. Los riñones, se encargan de ayudarnos a desintoxicar nuestro organismo.
Para cuidar tu hígado y tus riñones es importante: No abusar de bebidas alcohólicas, beber agua, al menos dos litros y medio al día, evitar las bebidas con azúcar o sacarina, elegir alimentos frescos (si pueden ser orgánicos, mejor), huir de los alimentos precocinados, que sólo dan trabajo a tu hígado.
Limpieza en tu sistema digestivo
Al menos durante esta semana, ya que estamos con la limpieza interior, deshazte de estos alimentos y comidas:
1. Azúcar y derivados.
2. Bollería refinada.
3. Chucherías.
4. Alcohol (un vasito de vino tinto de buena calidad por la noche, está bien, pero nada más).
5. Exceso de café (Está bien tomar un café por la mañana, si no te acostumbras al té; pero con uno vale, al menos durante esta semana, aunque lo ideal es pasarte al té verde).
6. Pan blanco.
7. Fritos y comida precocinada.
8. Bebidas como la cola, con o sin azúcar, y demás bebidas gaseosas azucaradas.
9. Y, por supuesto, ¡adiós al tabaco!
¡Vamos, es sólo una semana!
También durante esta semana, añade estos alimentos y comidas a tu rutina. Recuerda que no se trata, ni mucho menos, de “no comer”, sino de comer sano y sobre todo, alimentos que te ayuden a “limpiarte por dentro”:
1. Bebe al menos dos litros y medio de agua al día.
2. Añade dos o tres tazas de té verde o una infusión sin azúcar ni sacarina. Por ejemplo, la manzanilla es una infusión perfecta para la noche.
3. Toma fruta fresca todas las mañanas. Si vas a ingerir la piel y no es fruta de cultivo ecológico, asegúrate de que la has lavado muy, muy bien.
4. Cena verduras al vapor con un filete de pollo o pescado.
5. Come una ensalada todos los días. (Utiliza tu imaginación, pon en tu ensalada aguacates, atún, pasas, espinacas, etc.). No tienen por qué ser aburridas. Recuerda siempre echar en tu ensalada algo de proteína (pollo, huevo duro, etc.), así te llenarán más y será un plato más completo.
6. Si tomas arroz y pan, que sean integrales, y evítalos para cenar (al menos esta semana).
7. Hazte un jugo de toronja. Las toronjas ayudan a limpiar el organismo, y es una bebida ideal para empezar por las mañanas. Si te gusta, es incluso mejor tomar la fruta entera en vez de en jugo.
8. Desayuna avena en copos integrales con un poco de leche de arroz.
Limpieza facial
No hay nada mejor para sentirte como nueva, tener la piel tersa y suave. Es hora de despojarte de todas esas células muertas que hacen que tu piel parezca invernal y gris.
Mucha gente piensa que si no siguen un tratamiento en un centro de estética el resultado no es el mismo. Déjame decirte que eso no es cierto. Me encanta ir a que me den un masaje o a hacerme un peeling o limpieza facial, ¿a quién no? Pero este lujo no nos lo podemos permitir todas las semanas, ya sea por falta de tiempo o de recursos.
Exfoliante: No hay nada mejor que exfoliar tu piel para que esté fresca y tonificada, pero ten mucho cuidado de no abusar de exfoliantes agresivos que sólo te irritarán la piel. Utiliza el exfoliante al menos una vez a la semana (durante este mes, puedes usarlo dos veces por semana) y después de usarlo utiliza una crema extrahidratante.
Mascarilla: (sólo según tus necesidades) Otra forma de limpiar la piel, es a través de mascarillas limpiadoras, pero si notas tu piel seca y tirante opta por las mascarillas hidratantes.
Cremas hidratantes para tu piel: Es posible que tu piel cambie con la estación, la piel también cambia con los años. Es hora de observarte y dar a tu piel lo que necesita.
Refuerza por la noche: Durante esta época es importante que refuerces los cuidados por la noche, elige una crema nutritiva o un sérum, verás cómo en un par de semanas tu piel está reluciente.
Limpieza capilar

Sí, también es importante de vez en cuando, y sobre todo si utilizas muchos productos de peinado, hacer una limpieza profunda y una hidratación en el cabello. Estos son los pasos a seguir:
Limpieza profunda: Utiliza un champú de limpieza intensiva, ya que son los que
eliminan los residuos. Es como si exfoliaras el cabello. Eso sí, a no ser que tu cabello sea graso, no abuses de estos champús ya que son muy fuertes.
Hidratación intensiva: Elige una mascarilla hidratante intensiva, déjala actuar
sobre el cabello durante media hora y mientras actúa envuelve tu cabello en una toalla caliente, así actuará mucho mejor.
Baño de color: Si quieres dar brillo a tu cabello de forma instantánea y no
quieres teñirte, elige un baño de color natural del mismo tono que tu pelo. Este truco no falla.
Limpieza corporal
Las células muertas se van acumulando en nuestra piel tanto en el rostro como en el cuerpo. Para tener una piel tersa y suave no es necesario utilizar productos agresivos ni guantes de crin o similar, que sólo irritan y rompen los capilares de la piel. Estos son mis consejos:
Exfoliante natural: Utiliza un exfoliante natural y evita los productos químicos. Usa un exfoliante que tenga aceites naturales para que a la vez que limpias la piel la dejes hidratada.
Hidratación con aceites: Cuesta muchísimo dedicar cinco minutos a hidratar después de la ducha, y esperar otros cinco minutos a que la crema se absorba antes de vestirse. Por eso la
solución perfecta son los aceites hidratantes. Se usan antes de salir de la ducha, con la piel todavía húmeda. Son rápidos y dejan la piel como nueva.
Limpiaza en manos, pies y uñas
Se empiezan a lucir los tonos de lacas de uñas de esta temporada primavera-verano. Los corales, naranjas, fucsias, rojos e incluso el azul oscuro son los colores de la temporada; pero antes de hacerte la manicura en casa, es importante que prepares tus uñas y que estén en perfecto estado para maquillarlas.
Exfoliante natural: Uno de mis trucos más antiguos es mezclar aceite de oliva con azúcar para exfoliar manos y pies, ¡quedan como nuevos! Realiza esta exfoliación al menos una vez a la semana, notarás la diferencia en seguida.
Hidratación intensiva: Nada mejor que un aceite natural para hidratar las manos y cuando las uñas se encuentran en mal estado por las uñas de gel, es bueno usar uno especial para éstas.
Pulido de uñas: Deja descansar tus uñas durante las próximas semanas. Desmaquíllalas, límalas o córtalas si las tienes muy largas. Después, con un pulidor suave pule la superficie. Seguidamente, saca brillo a tus uñas con un pulidor de brillo, verás cómo en un par de semanas están más fuertes y listas para volverse a pintar.
Limpieza de tu tiempo y energía
Más que de administración del tiempo, me gusta hablar de administración de energía. Lo cierto es que todos tenemos las mismas horas al día, pero algunos parecen estar todo el día cansados, mientras otros hacen y hacen y están llenos de energía.
La diferencia es que estos últimos saben administrar, usar y aumentar su energía, un concepto que te puede ayudar, y mucho, no sólo a tener un día a día más pleno, sino también, a disfrutar mucho más.
Es hora de tocar posiblemente uno de los conceptos más importantes para estar a punto, no solamente en primavera sino siempre: cómo aumentar tu energía.
Hay personas muy energéticas por naturaleza, pero esto no significa que no tengan que saber administrar su energía, al contrario, se debe estar muy pendiente de no desgastarse rápidamente.
La falta energía o de ganas, no sólo se puede deber a que estés cansada, es decir a que tu cuerpo esté cansado. A veces nos sentimos sin energía porque a nivel mental estamos cansados. Esto sobre todo te pasará si estás trabajando constantemente con tu mente, aunque no te hayas movido de tu oficina, cuando termina el día ¡estás agotada!
A nivel físico también nos podemos cansar, por supuesto. Muchas veces no comemos lo suficiente y
gastamos toda la energía (e incluso las reservas), en las primeras horas de la mañana, de manera que por la tarde nos encontramos exhaustas.
Una cosa cada vez: No derroches tu energía intentando hacer mil cosas a la vez. Eso de enviar un e-mail mientras hablas por teléfono no funciona, lo único que haces es agotarte y no hacer ninguna de las dos cosas bien. Lo mismo para cualquier otra tarea que estés realizando. Si estás limpiando la casa, concéntrate en lo que haces y termina cuanto antes.
Prioriza: Tienes que priorizar para poder llevar a cabo tu lista de tareas de cada día. Por las mañanas tu mente está más despierta que a última hora de la tarde (aunque no a todas nos pasa igual, observa cuándo estás más despierta y despejada). Por ello las tareas más difíciles o complicadas
hazlas en ese momento cúspide de energia, y deja las más fáciles o divertidas para después.
Haz ejercicio: Aunque pienses que esto te cansará más, te aseguro que te darás cuenta de que no sólo te pones en forma, sino que también tienes mucha más energía. Si no te gusta ir al
gimnasio, haz de uno de tus hobbies una tarea de ejercicio, a lo mejor te gusta correr o patinar, saltar o bailar, etc. Si buscas algo para aumentar tu energía, hacer ejercicio es posiblemente una de las cosas que te funcionará más rápidamente y mejor.
Duérmete: Esto es fundamental, si no duermes ocho horas y media (o nueve en un mundo ideal) al día, estarás cansada por la tarde. Apaga el televisor y acuéstate. Siempre que puedas ¡toma una siesta! Son fantásticas para revitalizarte, eso sí no pases de los veinte minutos o no
conseguirás dormir por la noche y lo que es peor ¡te levantarás cansada!
Energía de fuentes naturales: Si eres de las que se toma un café cuando está cansada,
probablemente acabarás tomando varios al día y te sentirás cansada igualmente y encima nerviosa. Si quieres revitalizarte, tómate un té o una infusión con mezclas de jengibre, té verde, etc. Tómate un jugo de naranja natural (recién exprimido) o exprime medio limón en un vaso de agua, pero no abuses del café.
Bebidas con cola: Igual que el café, la bebida con cola lo único que hace es excitarte sin darte energía, y aunque sean Light, no te ofrecen ningún beneficio. A veces estamos cansadas porque
tenemos sed, prueba a beberte un vaso de agua.
Busca ayuda: A veces nos cargamos con demasiadas tareas, pensando que lo podemos hacer todo. ¡Qué te voy a contar! Si necesitas ayuda en la limpieza de la casa, piensa en contratar a alguien aunque tengas que renunciar a alguna otra cosa. Pide ayuda a tu alrededor, la gente normalmente está encantada de echar una mano cuando se lo pedimos. Eso incluye a tu
pareja e hijos si los tienes.
Come: Sí come, y come bien. Muchas personas piensan que por comer van a engordar, o que no necesitan comer mucho. Déjame decirte que debes comer para sentirte bien y para tener energía. Si te levantas, no desayunas y no comes algo hasta la hora del almuerzo ¿cómo vas a sentirte durante toda la mañana? Cansada, estresada y de mal humor. Desayuna, nunca te lo saltes, hazme caso, esto puede transformar tu día y tu energía. Come proteínas, son muy importantes para tu salud, las proteínas contienen vitamina B12 que te ayuda a combatir la fatiga.















