El secreto del cambio

Motivación

Nos pasa a todos. Te propones algo y te dices; “después de las vacaciones me voy a poner en forma o me voy a hacer ese curso que tanto me interesa o me voy a empezar a cuidarme más o voy a dejar de comer mal” y ese largo etc…

Si alguna vez te has preguntado por qué no tienes la motivación para llevar a cabo tus objetivos de imagen o tus objetivos en general, hoy te voy a decir una posible razón:

Los seres humanos nos motivamos de dos maneras. Por miedo a “sufrir” o por el contrario para obtener “placer”. A mí en lo que a objetivos se refiere, prefiero motivarme a base de placer, en este caso tener una visión de un YO mejor.

Cada vez que te propongas incorporar un nuevo hábito sano o un objetivo profesional o personal, es 10 veces más probable que lo cumplas si te concentras en la visión de cómo será cuándo alcances tu objetivo. El solo pensar y verte a ti mismo consiguiendo el objetivo te llenará de placer y alegría y te motivará a poner ese extra esfuerzo.

Por ejemplo, si quieres perder peso, lo más probable es que no le pongas remedio y no te lo tomes en serio hasta que no llegues a un punto en el que te ves mal y te veas forzada a hacer algo. Por el contrario, si te ves a ti mismo y creas una imagen fuerte de tu nuevo tú, una imagen atractiva de ti misma, no esperarás a llegar al extremo y te pondrás a cuidarte rápidamente y con alegría porque te sentirás muy motivada para conseguir ese nuevo tú.

O si por ejemplo te propones empezar a sacarte partido y en vez de verte a ti mismo y empezar a sacarte defectos, te imaginas en la imagen impecable que tendrás por empezar a cuidarte, te resultará mucho más fácil ponerte manos a la obra y encima disfrutarás con proyecto.

La pregunta es cómo quieres motivarte ¿por el dolor? ¿O por la visión de tu nuevo tú?

Ok, estas motivado y has decidido hacer unos cambios, pero antes de empezar debes tener en cuenta dos tipos de cambios:
* El cambio interno
* El cambio superficial

Es normal que quieras las cosas fáciles y rápidamente, yo también. Es normal que siempre tiremos primero hacia el cambio superficial, creo que es la manera de ser de los humanos. Es normal que queramos pensar que una crema nos resuelva todo, o que unas pastillas nos quiten los kilos en segundos.

No me entiendas mal, soy partidaria de las cremas y del maquillaje como algo complementario, pero a la larga, los cambios que has creado por “dentro” van a ser los decisivos. Si ya lo sé, es trabajo; ir al gimnasio, dejar de fumar, llevar una dieta sana, crear rituales de cuidado, no es fácil… es añadir un montón de esfuerzo y trabajo a nuestras vidas ya llenas de actividades y “sacrificios”.

Piensa en tí mismo como un proyecto en obra, piensa como quieres ser cuando tengas veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta y de vez en cuando preguntate ¿qué tal vas con tu proyecto?. Lo cierto es que al final de día “tú” eres tu proyecto más importante.

Hacer el cambio interno, en vez de sólo el cambio superficial, viene con un regalo; es crear la verdadera transformación, es tener más confianza, más energía y más control de tu vida y de lo qué quieres. Lo cierto es que la mayoría de las personas no están dispuestas a hacer el trabajo. ¿Tú estás dispuesto a hacer el trabajo y el cambio por dentro? Motívate positivamente y empieza hoy.

  • Facebook
  • Google
  • del.icio.us
  • TwitThis
  • Enchilame
  • Chido
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati
  • StumbleUpon
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!
Filed under: Salud, Tips

Leave a Reply

Recent comments

My friends